Todo lo que debes saber sobre la lombriz roja californiana
  • ¿Qué es la lombriz roja californiana?

 

La lombriz roja californiana es una lombriz de tierra procedente de la especie Eisenia, perteneciente a la familia Lumbricidae, cuyo origen reside en Europa. Un tipo muy exótico y con cada vez más importancia en la agricultura ecológica.

 

Cabe mencionar la gran confusión que existe entre la Eisenia Foetida (nuestra lombriz roja) y la Eisenia andrei (la lombriz de tierra común).

 

La principal diferencia entre ambas es su apariencia, mientras que la lombriz roja californiana es mucho más grande y con un rojizo mucho más oscuro y llamativo, la otra es mucho más pequeña y el rojo que presenta es mucho más claro. 

 

Además, otro aspecto que las distancia entre sí es la capacidad de reproducción: la lombriz de jardín no se reproduce con tanta rapidez y en las mismas cantidades que la lombriz roja, que ya hablaremos de esto más tarde. 

 

Y es que como la Eisenia Foetida existen pocas especies que generen los beneficios de las lombrices rojas californianas. Sin ir más lejos, la Eisenia Foetida es la que más se emplea en el 80% de los criaderos que existen en el planeta. Ya es un dato que impacta.

 

  • Origen e historia de la lombriz roja californiana

 

La importancia que la lombriz roja california tiene no es casualidad ni un hecho puntual, su reconocimiento se remonta muchos años atrás.

 

Ya los egipcios supieron apreciar sus cualidades, pues veneraban a las lombrices como uno de los principales artífices de la fertilidad de sus adoradas tierras del Valle del Nilo. No obstante, sería Aristóteles, quien más tarde, las denominaría como “intestinos de la tierra”: fruto de los ilimitados beneficios de las lombrices rojas californianas y su importante papel en el suelo. 

 

Con el paso del tiempo, la lombriz roja fue despertando el interés también de famosos científicos, naturalistas e investigadores. Uno de ellos fue ni más ni menos que Charles Darwin, quien en 1880 decidió escribir un completo libro, llamado “The formation of vegetable mould through the action of worms, with observation on their habits”: en él hablaba detalladamente sobre ellas.

 

En este libro se recogieron los primeros datos científicos que certificaron los resultados que se podían conseguir en el suelo gracias a las lombrices, pues hasta ese momento su fama se debía a declaraciones que la ciencia todavía no respaldaba.

 

Pues el interés que suscitaban las lombrices en el naturalista era muy grande, tanto que pasó varios años de su vida estudiando su forma de comportarse, el entorno en el que vivían e incluso su morfología, de ahí que a Darwin se le llegase a reconocer con el “título” de precursor de la lombricultura.

 

A partir de aquí pasarían a la historia infinidad de hechos que fueron constatando su importancia en el tiempo hasta el día de hoy, como las ganancias que pudo llegar a obtener en EE.UU el primo del presidente Carter tras la cría de estas lombrices en un ataúd.

 

No obstante, llegado a este punto, te preguntarás, ¿y por qué se llama “californiana” si su origen proviene de Europa? ¡Buena pregunta! 

 

Efectivamente, como comentamos al principio del post la Eisenia Foetida tiene su origen en Europa, pero su descubrimiento y reconocimiento fueron en California y en forma de homenaje se decidió denominar a la especie como “Lombriz roja Californiana”.

 

  • La importancia de la lombriz roja californiana: el humus

 

Después de ponerte en antecedentes y sin más preámbulos, vamos al quid de la cuestión: cuáles son exactamente los beneficios de las lombrices rojas californianas, que históricamente le han dado el reconocimiento a esta especie.

 

La lombriz roja californiana es una potente herramienta de la que se hace uso en el proceso de compostaje, pues a través de ellas se puede llegar a extraer un abono muy nutritivo llamado “humus”, también se le conoce como vermicompost o incluso “humus de lombriz”.

 

Pero, ¿cómo se crea este humus? Y ¿cuáles son estos beneficios que le hacen tan destacado frente al resto? 

 

El humus de lombriz roja californiana se crea a través de la misma, literalmente, ya que es ella la encargada de generar por medio de su organismo este compost. 

 

Esta recoge la materia orgánica disponible de su alrededor y la digiere, y es justo en ese momento cuando en su interior la descompone. Aquí la importancia recae especialmente en sus enzimas digestivas y a la comunidad de bacterias o microbiota digestiva que contiene, ya que sin ellas no podría hacerlo.

 

A través de todo este proceso se crea lo que conocemos como vermicompost o humus, siendo este el abono más nutritivo. Además,  no es tóxico y destaca por la ausencia de mal olor, ya que no es muy común que el compost huela especialmente a rosas.   

 

Pero su fama no se vincula a una simple “estética” o fachada, sus funcionalidades y la practicidad de este tipo de abono es otra de los tantos aspectos que lo hacen único. 

Una vez aplicado este humus en el suelo podremos notar una mejoría en todos los sentidos más allá de una mejora en el aporte de nutrientes. Tanto la textura, aireación como la capacidad de retención hídrica del suelo se verán enormemente reforzados. 

 

Y no solo eso, si se emplea para una nueva plantación las semillas tenderán a germinar con mayor facilidad, pero sobre todo con mucha mayor fuerza. Además, también afecta muy positivamente al desarrollo de las raíces y al aumento de la flora microbiana que es la encargada en cierta forma de liberar los nutrientes de la materia orgánica presente a su  alrededor, lo que las hace consumibles para esta.



  • Cuidado y mantenimientos de las lombrices rojas californianas

 

Los cuidados y mantenimientos de las lombrices rojas californianas son específicos y es importante también tener en cuenta cuales son.

 

Deben llevarse a cabo desde los primeros momentos de vida de la lombriz y es que las lombrices rojas californianas tienen un proceso de reproducción bastante característico, son de hecho una variedad muy reproducible, es más, pueden incluso duplicar su población en tan solo 3 meses.

 

Simplemente basta con que se enrollen entre sí creando nudos para que el proceso de apareamiento se culmine. De ahí saldrán varios “cocones” que es lo que podría considerarse el “huevo” que surge como resultado. Este huevo presenta un color verde, del cual, a los pocos días, nacerán las futuras crías de lombrices. Por cada huevo o “cocón” surgirán entre 2-5 lombrices.

 

La capacidad de reproducción como decimos es alta, pero siendo más concretos, las lombrices rojas pueden llegar a dar a luz hasta 1 “cocón” cada dos días y pasados los 21 días desde que el huevo se crea hasta que eclosiona, nacerán las lombrices.



  • Cuidados generales

 

Una vez entendido este proceso tan natural vamos al cuidado y mantenimiento de la lombriz roja californiana desde un enfoque más general. 

 

Uno de los aspectos más importantes es la humedad. El espacio que ocupen debe garantizar una humedad entre el 80-90%, de ser más alto o más bajo puede afectar enormemente a su desarrollo.

 

Ten en cuenta que las lombrices respiran a través de su piel y por eso es clave que el entorno en el que se encuentren sea especialmente húmedo. Un truco infalible para saber si hay bastante humedad para ellas es cogiendo un poquito de vermicompostaje y apretarlo, si tras esto cae algo de agua es que el nivel de humedad se encuentra dentro del recomendado.

 

Si por el contrario no cae nada, es decir, la humedad se encuentra por debajo de 80% es mejor que riegues un poco más y con mayor frecuencia hasta alcanzar el umbral. 

 

Poniéndonos en la tesitura de que la humedad supera lo recomendado, en ese caso la lombriz tenderá a escapar de allí. Aquí lo ideal es colocar un par de capas de hojas secas o también cartón.

 

El cuidado de las lombrices rojas californianas debe ser constante, evitando ciertos errores muy comunes. Entre ellos se encuentra el riego, muy recurrente entre principiantes. Si se encuentran bien alimentados no tendrás por qué preocuparte en exceso del riego, debiendo ser espaciado en el tiempo y moderado. De lo contrario, tendremos que asegurarnos que la disposición de agua se haga con frecuencia. 

 

Por otro lado el sol. La exposición directa y continuada de luz sobre nuestro vermicompost puede tener graves consecuencias, y ninguna positiva. Intentaremos evitar esto.



  • Alimentación

 

Las lombrices se alimentan prácticamente de cualquier materia orgánica en descomposición, pero como mínimo debidamente triturada. Ten en cuenta que las lombrices no tienen dientes para poder masticar, por lo que todo alimento que le proporcionamos debe de cumplir este requisito mínimo. De esta forma favorecemos su digestión.

 

Y ojo, de la materia en descomposición suele emanar bastante calor, llegando incluso a los 70ºC, esto obviamente es altamente perjudicial para ellas y para cualquier ser vivo,  por lo que debemos poner remedio o adelantarnos y evitar a toda costa que ocurra. En este caso un riego regular suele ser suficiente.

 

Aunque las lombrices no son de ponerle muchas pegas a la comida, como todos, tienen restringido el acceso a determinados productos. Algunos, aunque no es malo su consumo, sí que hay que llevar cierta moderación.

 

Desde la fruta y verdura hasta incluso nuestro pelo puede formar parte de su menú, también el papel y el cartón, así como estiércol como alimento más común para ellas. No obstante, todos aquellos productos no compostables como la carne o el pescado, el plástico o los productos lácteos se encuentran totalmente prohibidos para ellas.

 

Por otro lado se situarían los cítricos, estos sin embargo pueden consumirlos pero con  precaución, fijándonos sobre todo en las cantidades.




  • Y llega el gran momento: la cosecha

 

Si siembras cosechas y como era de esperar, tras los cuidados previos y un seguimiento constante llega el momento más esperado. Los resultados, el último paso.

 

Concretamente estos pueden llegar a demorarse hasta pasado los 4 meses desde el comienzo del proceso, pero no serán hasta los 7 meses, cuando podremos recolectarlo. Estos 3 meses adicionales sirven para dejar madurar el producto.

 

Después de la recolecta nos aseguraremos de que el humus se encuentre en un entorno bien aireado donde pueda ir perdiendo poco a poco la gran cantidad de humedad que ha ido acumulando. De esta forma, siguiendo estas pautas conseguiremos que quede suelto y con un 50% de humedad, logrando así mantenerse en condiciones óptimas durante un largo periodo de tiempo.

Momento previo a su recogida debemos separarlo de las lombrices. Esto es sencillo. Simplemente con privarles de alimentos durante 2-3 semanas es más que suficiente, para después dejarles todo el alimento en una parte específica del vermicompost o bien situando algún elemento donde puedan posarse todas. 

 

Con el paso de un poco de tiempo, verás como las lombrices se acumularán en el mismo espacio y será más fácil así separarlas. Una vez separadas, ¡Voilá! Ya tienes tu humus en perfectas condiciones y listo para ser implementado. ¡Enhorabuena!  

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